El camino a Cape Town 2010

General March 24, 2009

24 de marzo del 2009 

Una actualización de la Alianza Evangélica Mundial, Maria Mackay (Secretaria de Prensa, GB) 

El mundo ha cambiado drásticamente en los 200 años transcurridos desde que William Carey propuso una conferencia internacional de misiones en Cape Town, sin embargo la Gran Comisión que nos manda a llevar el evangelio hasta el ùltimo de la tierra sigue siendo la misma.  

“Son varias cosas con las cuales lidiamos en el siglo 21 que John Stott y Billy Graham no se hubieran podido imaginar – el crecimiento de mega ciudades, del hedonismo, el fenómeno global de poblaciones dispersadas. Estos desafios son nuevos y están recién alcanzando su madurez en el siglo 21”, según señala el Rev Douglas Birdsall, Presidente del Comité de Lausana por la Evangelización Mundial.  

Del 16 al 25 de octubre del 2010 en Cape Town, más de 4.000 líderes cristianos lucharán juntos para entender los grandes obstáculos en la evangelización global, esto  será durante los 10 dias de congreso organizados por Lausana en colaboración con la Alianza Evangélica Mundial.  

Son seis temas específicos que dominarán la agenda del congreso: la característica única de Cristo en medio de un mundo pluralista; fundamentalismo religioso, obstáculos en la evangelización al interior de la iglesia, el cambio global desde el norte hacia el sur y del oeste hacia el este, el desarrollo de una teología del sufrimiento y de la reconciliación, y la formación de nuevas alianzas para impulsar a la iglesia en su labor pendiente de evangelismo global.  

“Son varios temas que impactan  el evangelismo global. Cape Town 2010 se enfocará en los mas sobresalientes de estos”, según comunica Dr. Geoff Tunnicliffe, Director Internacional de la Alianza Evangélica Global. “examinaremos estos temas en el contexto de temas mas amplios como son la pobreza, la degradación del medio ambiente, la persecusión religiosa, VIH/SIDA, y el movimiento de personas a nivel global. Nuestra esperanza es que uno de los resultados claves sea un mayor compromiso de cooperación y demostración de la unidad bíblica”. 

Con las fechas tan cercanas al Cape Town 2010, tanto Lausana como la AEM se están esforzando para asegurar que el congreso impacte al mayor número posible de evangélicos – y eso implica involucrarlos en conversaciones globales  en los temas a tratar con anticipación al inicio del congreso.  

“Vivimos en un tiempo de múltiples oportunidades en la cual se ofrecen toda una amplia gama  de conferencias para líderes evangélicos. Por ello, uno de los desafíos es ayudar a que los líderes entiendan que Cape Town 2010 tiene el potencial para ser una reunión histórica en la formación de la agenda del evangelismo en las próximas décadas”, afirma Dr. Tunnicliffe. “Procuramos tener un trabajo integrado con nuestros colegas de Lausana en este proceso de asegurar el programa correcto, las personas correctas, y la dirección correcta hasta llegar a Cape Town”. 

Desde Octubre, la revista Christianity Today publicará un artículo mensual que explora un tema diferente del agenda del congreso, mientras que un plan temático pre-Lausana y una guía de estudio ya están en proceso a fin de ayudar en la preparación de las distintas congregaciones para el congreso. En los meses que vienen, Lausana seguirá explorando la posibilidad de establecer grupos de conversación virtual, email, emisión en línea de audio y video, SMS/MMS y otras tecnologías móviles y del internet. Por primera vez, evangélicos de todo el mundo podrán sintonizar los temas claves en el congreso a través del Enlace Global de Cape Town.  

“Nuestro deseo es posibilitar la participación en los diálogos sobre temas claves de una mayor cantidad de personas que no podrán asistir al congreso”, explica Rev. Birdsall. “Esto permitirá conversaciones muchas más grandes y simplemente es una de las cosas que podemos hacer para preparar, sensibilizar y buscar que iglesia a nivel global se involucre”. 

El estar en comunicación con las redes internacionales de Lausana y de la AEM es importante para preparar a los delegados para el congreso, pero aun más allá es crucial a fin de asegurar que el impacto continúe mas allá de la culminación de las sessiones de diálogo, que los módulos de exhibición hayan sido guardados y que los participantes retornen a sus contextos locales.  

“A través de nuestras estructuras de alianzas nacionales tenemos un marco estratégico para promover este importante congreso, así mismo para difundir los resultados en muchos paises del mundo. Cape Town 2010 tiene el potencial para ser una reunión histórica que nos pueda ayudar a dar forma a la agenda del evangelismo en las décadas que vienen”, explica Dr. Tunnicliffe.  

Si bien la conferencia tiene un alcance internacional, tanto Lausana como la AEM reconocen claramente que es la prerrogativa de la iglesia a nivel de base convertir los resultados en una evangelización global eficaz.  

El Rev Birdsall afirma “Nos emociona ver el papel de la iglesia en la evangelización global, y lo que resultase del congreso, en términos de avances significativos en nuestra manera de pensar y practicar las misiones por medio de la iglesia local, serán acelerados si las iglesias están enteradas del congreso y se involucran en las conversaciones previas”. 

Dr. Tunnifliffe y Rev. Birdsall se muestran optimistas por el impacto que Cape Town 2010 tendrá en el testimonio de la iglesia global en el siglo 21.  

Rev. Birdsall afirma que, “Si hay renovación y autenticidad en la vida de la iglesia, si nos afrontamos a los temas del ateismo y del hedonismo, si pudiéramos responder de una manera redentora a los desafios del fundamentalismo, si desarrollamos nuevos conceptos de ministerio en las mega ciudades y entre poblaciones en diaspora, si levantamos para la iglesia una nueva generación de personas a nivel global quienes estén comprometidos profundamente con el discipulado, con las escrituras y la evangelización, creo que sería una gran contribución a la siguiente generación”. 

Dr. Tunnicliffe resume: “Es mi esperanza que Cape Town 2010 sea catalizador en la mobilización de millones de cristianos al rededor del mundo para ser personas de las buenas nuevas, expresando la transformación  del Evangelio de Cristo en sus vidas y palabras. Es nuestra esperanza ver a miles de iglesias en el mundo volverse instrumentos de Dios que traen transformación a individuos, familias, comunidades y naciones”.