El conflicto en Gaza

General January 17, 2009

Carta abierta al gobierno, comunidad y líderes cristianos evangélicos. 

Este llamado por la paz, de parte del liderazgo de la Alianza Evangélica Mundial es hecho en nombre de todos aquellos afectados por el conflicto tanto para los israelíes como para los residentes de Gaza por igual. 

Quiera Dios, quien da paz a todos aquellos que la piden, conceder este pedido a la población que vive en Israel y Gaza.  La Alianza evangélica exhorta a todos sus miembros a orar para que la paz de Dios reine en la Tierra Santa. 

La Alianza Evangélica Mundial, que representa a los cristianos tanto en Israel como en Gaza, ha venido siguiendo con profunda consternación los eventos desplegados en Israel y en la franja de  Gaza. 

La destrucción en Israel y Gaza, de vidas y bienes materiales ha desgarrado los corazones.  Estamos preocupados por nuestras comunidades cristianas evangélicas que están atravesando por este conflicto en ambos lados.  Estamos preocupados por todos aquellos que vivirán las horribles consecuencias de esta guerra.  Oramos por aquellos que han perdido a sus seres queridos y también por aquellos que han hecho que estas vidas se pierdan. 

Sabemos que el Dios que cura y perdona restaurará y reconstruirá los corazones quebrados.  Nuestras oraciones están con todos ellos. 

Hacemos un llamado a aquellos que están en liderazgo a hacer todo lo máximo posible para que terminen todas las hostilidades y violencias consiguientes. Hacemos un llamado a todos los partidos para que vengan ante Dios, el dador de vida y sabiduría, quien da en forma gratuita sabiduría a todo el que la pida.  Hacemos un llamado a todos los que toman decisiones, sean de cualquier rango,  para que escuchen la voz de la razón y hagan su máximo esfuerzo para asegurar que esto que está sucediendo no se repita. 

También llamamos a la comunidad internacional para que responda, cuidadosamente, pero con resolución a la crisis. 

Los sentimientos están a flor de piel; no es tiempo de culpar, pero sí de responder con preocupación a todos los que están sufriendo este trauma.  Hacemos un llamado a la comunidad internacional a trabajar duramente para poner fin a esta crisis y hacer todo el esfuerzo posible para eliminar las causas de este conflicto. 

Es difícil imaginar que el conflicto palestino – israelí pueda resolverse del todo.  Comprendemos que es extremadamente complejo y que se necesita trabajar mucho para reconstruir la confianza y lo político en todos lados.  Sin embargo, nos atrevemos a soñar juntos con un Medio Oriente donde judíos y árabes sean capaces de disfrutar la vida, lado a lado en paz. 

El Dios que está cerca quiere bendecir al pueblo judío pero no a expensas del pueblo árabe y él quiere bendecir al pueblo árabe pero no a expensas del pueblo judío.  Todos llamamos a Abraham el amigo de Dios, también el padre de nuestra fe.  Por consideración a él y para agradar a Dios, pueda este conflicto llegar a un punto donde Dios vierta Su amor por cada persona en nuestros corazones.  Pueda esto inspirar a aquellos que toman decisiones políticas, así también a las familias, especialmente a aquellas que han perdido a sus seres queridos.  No dejemos que sus muertes sean en vano, sino la causa de un mejor mundo para la gloria de Dios. 

Hacemos un llamado a aquellos que están preocupados a ayunar y orar por la paz en el Medio Oriente.  Específicamente pedimos a la familia global de la Alianza Evangélica Mundial a tener un tiempo devocional para orar por esta crisis durante esta semana en que muchas alianzas alrededor de todo el mundo están celebrando su semana anual de oración, especialmente el domingo 18 de enero del 2 009.  Además pedimos a las iglesias y cristianos en forma individual, que respondan generosamente al desastre humanitario creado por este conflicto. 

Dr. Geoff Tunnicliffe, director internacional de la AEM
Reverendo Harry Tees, Embajador de la AEM a la Tierra Santa