{"id":18306,"date":"2026-04-03T15:31:02","date_gmt":"2026-04-03T15:31:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dev-bb.worldea.org\/rally-at-the-cross\/"},"modified":"2026-09-04T15:58:24","modified_gmt":"2026-09-04T15:58:24","slug":"rally-at-the-cross","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/worldea.org\/es\/rally-at-the-cross\/","title":{"rendered":"Concentraci\u00f3n en la Cruz"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kyle Henderson, Embajador de FTT<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Malta es un lugar de supervivencia. Se asienta en el centro del Mediterr\u00e1neo, en el estrecho estrat\u00e9gico del mar. Los vientos alisios gu\u00edan a los barcos hacia sus costas sin importar la direcci\u00f3n de la navegaci\u00f3n. Hace dos mil a\u00f1os, una tormenta oblig\u00f3 a Pablo a abandonar la seguridad de Fair Havens en Creta. Dos semanas despu\u00e9s, el estruendo del mar contra las rocas de la isla no anunciaba seguridad, sino pavor. Se avecinaba un naufragio.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me aloj\u00e9 cerca de la bah\u00eda de San Pablo, el lugar donde, seg\u00fan la tradici\u00f3n, Pablo desembarc\u00f3 tras escapar de las garras del oc\u00e9ano y ponerse a salvo. El ritmo constante del oleaje y la presencia de torres de vigilancia a lo largo de la costa me invitaron a reflexionar sobre las lecciones de Malta y sobre c\u00f3mo podr\u00eda ser la supervivencia de la Iglesia en los d\u00edas venideros.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cerca del centro de la bah\u00eda de San Pablo se alza la Torre Wignacourt. Sus muros tienen 4 metros de espesor y se eleva casi 18 metros sobre el nivel del mar. Es la torre de vigilancia m\u00e1s antigua de la isla, construida en 1610 por el Gran Maestre Alof de Wignacourt de los Caballeros de Malta. No se construy\u00f3 para impresionar, sino para estar preparada.<\/p>\n<p><\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/worldea.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/malta-1.jpg\" alt=\"\"><\/figure>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top: 0;\">Durante siglos, Malta vivi\u00f3 bajo la constante amenaza de las incursiones otomanas y los piratas berberiscos. Los Caballeros construyeron una red de m\u00e1s de 30 torres de vigilancia costeras, cuidadosamente ubicadas para que cada una pudiera divisar la siguiente. Juntas, formaban una cadena de vigilancia que rodeaba la isla. Su tarea era sencilla: vigilar el horizonte y, si aparec\u00eda el peligro, dar la alarma.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Humo de d\u00eda. Fuego de noche. Como la presencia de Dios guiando al pueblo egipcio que hu\u00eda, la se\u00f1al viajaba de torre en torre hasta que, en cuesti\u00f3n de minutos, toda la isla estaba alertada. Ninguna torre estaba sola. Ninguna torre cargaba con la responsabilidad por s\u00ed sola. Vigilaban juntas para que todos estuvieran protegidos.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Escrituras hacen un llamado similar a los l\u00edderes espirituales. Se nos dice que \u201ctengan cuidado de ustedes mismos y de todo el reba\u00f1o\u201d (Hechos 20:28), y que los l\u00edderes \u201ctengan cuidado de sus almas como quienes han de rendir cuentas\u201d (Hebreos 13:17). Mientras recorr\u00edamos las islas en coche, nunca nos alej\u00e1bamos de una de estas torres. Algunas han desaparecido con el paso del tiempo, pero muchas permanecen. Ninguna funciona ya como atalaya, aunque algunas se han convertido en museos.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagen del centinela en Ezequiel me recuerda que ver el peligro y no decir nada no es fidelidad. Es silencio ante el riesgo. La primera funci\u00f3n del liderazgo es vigilar, observar, discernir y dar la voz de alarma con amor cuando sea necesario. A veces, me parece que la Iglesia se ha alejado de esta funci\u00f3n. En lugar de alertar al mundo sobre el peligro, con demasiada frecuencia hemos adoptado las costumbres del mundo. Nuestra voz prof\u00e9tica se ha apagado.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe qu\u00e9 otra forma podemos explicar el abandono de la verdad? \u00bfQu\u00e9 nos permite guardar silencio ante crisis como la de Israel? Muchos de quienes han o\u00eddo hablar del sufrimiento en Sud\u00e1n y el Congo probablemente lo hayan hecho a trav\u00e9s de las noticias, pero no desde el p\u00falpito. Hay hambruna, desplazamientos y una profunda necesidad espiritual, pero son pocos los llamados a la ayuda, la justicia y la compasi\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, una advertencia solo importa si la gente responde.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aproximadamente a una milla de la playa donde desembarc\u00f3 Pablo se encuentra el centro de la producci\u00f3n de sal medieval de Malta. Hacia 1650, Malta se hab\u00eda convertido en exportadora de sal. Los Caballeros construyeron un gran sistema de producci\u00f3n de sal compuesto por amplias y poco profundas lagunas rocosas que atra\u00edan el agua de mar. El sol y el viento evaporaban el agua, dejando sal cristalizada en las salinas.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sal no era un producto menor en el mundo antiguo. Conservaba los alimentos, permit\u00eda realizar largos viajes y posibilitaba el comercio. Una sociedad sin sal no pod\u00eda sobrevivir. Las amplias cubetas excavadas en la roca funcionaban lenta y silenciosamente. El agua de mar se absorb\u00eda, se extend\u00eda en una fina capa sobre la piedra y se dejaba al sol y al viento hasta que el agua desaparec\u00eda y solo quedaban los cristales.<\/p>\n<p><\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/worldea.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/malta-2.jpg\" alt=\"\"><\/figure>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top: 0;\">El trabajo requiri\u00f3 paciencia y perseverancia, pero el resultado fue esencial para la vida. Me resultaba dif\u00edcil estar entre esas salinas sin escuchar el eco de las palabras de Jes\u00fas: \u2019Ustedes son la sal de la tierra\u201c (Mateo 5:13). La sal conserva lo que de otro modo se pudrir\u00eda. Da sabor donde la vida se vuelve mon\u00f3tona. Hace posible lo que de otro modo se echar\u00eda a perder. La Iglesia nunca tuvo la intenci\u00f3n de retirarse del mundo, sino de preservar discretamente lo bueno, de llevar el sabor del Reino a la vida cotidiana y de frenar la propagaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n mediante la presencia constante del pueblo de Cristo.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\"><\/p>\n<p class=\"is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de estas salinas se alza una sencilla cruz de piedra, silenciosa y firme. Una placa cercana indica su nombre., <em>Is-Salib tad-Dejma<\/em>. <em>Is-Salib<\/em> significa \u201cla cruz\u201d, una palabra de ra\u00edces \u00e1rabes moldeada por siglos de fe cristiana y hablada en una isla europea. <em>Tad-Dejma<\/em> Se refiere a la milicia local, a la gente llamada para defender la isla.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras estaba all\u00ed, me qued\u00f3 claro que estas salinas tambi\u00e9n eran un punto de encuentro. Cuando llegaba el peligro, los aldeanos no se limitaban a o\u00edr la advertencia y aislarse. Se dirig\u00edan hacia algo. Se reun\u00edan.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\"><\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/worldea.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/malta-3.jpg\" alt=\"\"><\/figure>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top: var(--wp--preset--spacing--40);\">No eran soldados profesionales. Eran campesinos, pescadores y obreros, gente com\u00fan con vidas normales. Cuando se dio la se\u00f1al, dejaron sus campos y redes. Dejaron atr\u00e1s sus rutinas. Se unieron en la cruz para defenderse mutuamente. Y lo que m\u00e1s me impact\u00f3 fue esto: tuvieron que dejar de lado sus diferencias.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top: 0; margin-bottom: 0;\">En momentos de peligro real, no hay lugar para divisiones innecesarias. No se puede defender una costa mientras persistan las discusiones sobre preferencias. No se puede resistir a un enemigo mientras la gente permanezca dividida. La cruz los llam\u00f3 a la unidad, no a la uniformidad, sino a un prop\u00f3sito com\u00fan. La advertencia requer\u00eda vigilancia. La defensa requer\u00eda uni\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed, de pie, no pude evitar pensar en la Iglesia. A menudo somos conscientes de las amenazas. Hablamos, escribimos y respondemos. En muchos sentidos, seguimos construyendo atalayas. Sin embargo, con demasiada frecuencia nuestra atenci\u00f3n se centra en nosotros mismos. Nuestras preocupaciones se enfocan en otros cristianos con quienes no estamos de acuerdo. Empezamos a tratar a otros creyentes como el problema, pero ellos no son el verdadero enemigo.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Escrituras me ayudan a reorientar mi enfoque con claridad: \u201cPorque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra fuerzas espirituales de maldad\u201d (Efesios 6:12). El peligro no reside en nosotros mismos. Y la manera en que afrontamos esta batalla debe reflejar el coraz\u00f3n de Cristo. El Reino no avanza mediante la fuerza, la coerci\u00f3n ni el dominio. Se manifiesta a trav\u00e9s del amor, la humildad, el servicio y la verdad que se lleva en la gracia.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 este camino y or\u00f3 por algo a la vez sencillo y profundo: \u201cQue todos sean uno\u2026 para que el mundo crea que t\u00fa me enviaste\u201d (Juan 17:20-21). La unidad no es una estrategia, sino un testimonio.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los habitantes de Malta comprendieron algo que creo que olvidamos f\u00e1cilmente. Cuando lleg\u00f3 el momento, todos acudieron. No solo los l\u00edderes. No solo los especialistas. Todos. Se reunieron en la cruz. No en el mercado de las ideas. No en torno a preferencias personales. No en rincones aislados. En la cruz.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me ense\u00f1aron que al pie de la cruz todos somos iguales. Me ense\u00f1aron que, al acercarnos a Cristo, nos acercamos m\u00e1s los unos a los otros. La cruz es lo que nos une.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras la Iglesia global busca acelerar sus esfuerzos para completar la Gran Comisi\u00f3n para 2033, la necesidad me parece evidente. Debemos identificar correctamente al enemigo, y la familia de la fe debe unirse. Debemos volver a ocupar nuestros lugares en las atalayas con claridad sobre la esclavitud del pecado. Debemos congregarnos en la cruz y se\u00f1alar la obra liberadora de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. La unidad por la que Jes\u00fas or\u00f3 debe vivirse.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que el futuro se despliega y la misi\u00f3n compartida se vislumbra, creo que la invitaci\u00f3n sigue vigente: estar atentos a los tiempos y unirnos en Cristo. La visi\u00f3n que tenemos por delante no se trata simplemente de advertencias m\u00e1s claras, sino de una unidad m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que suban a la atalaya. Presten atenci\u00f3n. Oren. Discernan. Luego bajen. Vayan a la cruz. Inviten a otros a reunirse all\u00ed.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la labor que tenemos por delante no se realizar\u00e1 sola. Y no se sostendr\u00e1 solo con esfuerzo. Se llevar\u00e1 a cabo gracias a un pueblo que ha aprendido a reunirse con humildad, a servir con amor y a permanecer unidos en Cristo.<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kyle Henderson, FTT Ambassador Malta is a place of survival. It sits in the middle of the Mediterranean at the strategic narrowing of the sea. Trade winds lead ships to its coasts no matter the direction of travel. Two thousand years ago, a storm drove Paul away from the safety of Fair Havens on Crete. 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